Historia

El 16 de junio de 1922, el señor Presidente de la República, Dr. José Luis Tamayo, mediante Decreto, publicado en el Registro Oficial No. 521, de 20 de junio del mismo año, creó la Escuela de Oficiales Ingenieros.

La necesidad de tecnificar a los mandos en la especialidad de Ingeniería y Artillería, determinó para que el Presidente Federico Páez, el 22 de octubre de 1936, mediante Decreto No. 1058, dispusiera su continuidad con el nombre de Escuela de Artillería e Ingenieros.

Una innovación en la organización y programas de estudios de la especialidad de ingeniería, contribuyó para que se denominara Escuela de Ingenieros, a partir de 1948.

El 28 de octubre de 1970, mediante Decreto No. 691, publicado en el Registro Oficial No. 93 de 5 de noviembre del mismo año, el señor Dr. José María Velasco Ibarra, Presiente de la República, permitió el ingreso de estudiantes civiles, al aprobar el Reglamento de Régimen Interno para la Escuela Técnica de Ingenieros.

En Quito el 8 de diciembre de 1977 por decreto supremo se Confiérase a la actual “Escuela Técnica de Ingenieros” el carácter y condición de Escuela Politécnica, la que desde la presente fecha tomará el nombre de “Escuela Politécnica del Ejército”, con domicilio principal en la ciudad de Quito, personería jurídica, autonomía administrativa y patrimonio propio, adscrita a la Comandancia General del Ejército. La Escuela Politécnica del Ejército asumirá los derechos y obligaciones de la Escuela Técnica de Ingenieros, a la cual sustituye y cuyas funciones y tareas continúa. La Escuela Politécnica del Ejército funcionará con las Facultades de Ingeniería Civil, Ingeniería Geográfica, Ingeniería Industrial, Ingeniería Mecánica e Ingeniería Electrónica; el Instituto de Idiomas y Centro de Cómputo, pudiendo crear, suprimir o transformar Facultades, Institutos, Departamentos, Extensiones y más Organismos académico administrativo, de acuerdo a la necesidad y conforme a la Ley.

Desde entonces y con la inclusión de estudiantes civiles, comienza un proceso de cambio extremadamente lento. La incorporación de estudiantes civiles no dejó de lado la rigidez académica que se mantuvo durante muchos años con estudiantes exclusivamente militares.